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29 de julio de 2025El 6 de mayo de 2025, el Consejo Directivo Central de la Universidad de la República (CDC-Udelar) aprobó la creación de los Institutos de Investigación «Una Salud», «Ciencias Oceánicas», «Transiciones Sostenibles de Sistemas Alimentarios» y «Justicia social y Desigualdades». En entrevista con el Portal Udelar, sus responsables destacaron la oportunidad que esto abre para generar sinergias y trabajar en conjunto sobre desafíos comunes.
«Es un hito en la historia de la Universidad». Así definió Omar Defeo, docente e investigador, la creación de los cuatro institutos de investigación. Defeo, que es referente del Instituto de Ciencias Oceánicas, no fue el único en expresarse sobre la importancia de su aprobación. En medio de un intenso trabajo para que los nuevos espacios se pongan en marcha, la prorrectora de Investigación, Virginia Bertolotti, y los responsables de los Institutos conversaron con el Portal Udelar.
Esta primera publicación, que está enmarcada en una serie de notas en las que se detallarán las particularidades y desafíos de cada Instituto, las y los entrevistados fueron consultados sobre la relevancia de su aprobación. En ese sentido, Bertolotti valoró «muy positivamente» el surgimiento de estos espacios porque «muestra una voluntad de innovar que no es la tónica en una institución a la que le cuesta mucho salir de sus trillos y rutinas».
La prorrectora también hizo énfasis en que la apuesta de financiar proyectos a largo plazo es «la de mayor importancia» y que «sería ideal» que la Universidad tenga más instrumentos de este tipo. Como argumento, señaló que actualmente, los estímulos que la institución destina a la investigación «son de corto plazo», ya que tienen un máximo de cinco años. «Eso conlleva varios problemas» indicó y puso como ejemplo «la sobre exigencia a los investigadores que tiene que estar siempre postulando a diversas herramientas para poder mantener sus líneas de investigación» y «el desperdicio de capacidades acumuladas que por razones muchas veces del azar de la evaluación ven recortados sus fondos».
Los otros entrevistados coincidieron en que estos espacios permiten llevar a un nuevo nivel de desarrollo los esfuerzos realizados durante años en las temáticas elegidas. En ese punto hizo énfasis Angel Segura, también referente del Instituto de Ciencias Oceánicas, que indicó que con la aprobación del instituto comienza «una etapa muy importante» de un proceso que vienen realizando hace años: «Esto es una oportunidad de mayor cohesión, de buscar que surjan nuevas cosas y más profundas».
Gustavo Pereira, responsable del Instituto en Justicia Social y Desigualdades, valoró que la creación de estos cuatro espacios «habla muy bien de la Udelar», ya que consolida «una política de investigación de largo aliento». En esa misma línea, Santiago Dogliotti, referente del Instituto de Transiciones Sostenibles de los Sistemas Alimentarios, añadió que los institutos proveen «una ventaja muy grande» porque permiten que los proyectos de investigación puedan apostar a «largo plazo».
En cuanto a sus potencialidad, Defeo, destacó que la «fortaleza» de los institutos es que integran «ciencia, formación y gestión», con el objetivo de abordar «desafíos estratégicos con una visión nacional».
¿Cómo pueden trabajar los institutos entre sí?
Consultados sobre si los institutos trabajarán entre sí, las y los entrevistados respondieron que ya mantuvieron conversaciones entre ellos en las que abordaron temas en común. Como ejemplo de posible trabajo en conjunto, Pereira planteó que entre los institutos de Justicia Social y Desigualdades y Transiciones Sostenibles de los Sistemas Alimentarios se puede trabajar sobre el concepto de «desiertos alimentarios», que consiste en la ausencia de alimentos de calidad en algunos espacios geográficos.
En ese sentido, valoró que «la marginación de algunos lugares geográficos del acceso a alimentación de calidad constituye un problema de justicia». «Esto fue simplemente una charla informal que tuvimos. En la medida en que esto pueda formalizarse, seguramente nos puede permitir a los cuatro institutos interactuar de una manera que generemos algo que en principio no estaba pensado», señaló.
Con respecto a la relación entre estos dos institutos, Dogliotti indicó que ambos espacios comparten «la misión de hacer aportes que contribuyan a aliviar las desigualdades y las injusticias en nuestra sociedad de las cuales el hambre y la malnutrición son uno de los indicadores más terribles». En ese marco, explicó que generar sistemas alimentarios más sostenibles requiere generar «un crecimiento económico inclusivo y sostenible» y para eso «es necesario entender cómo funcionan los mecanismos que mantienen y profundizan la desigualdad».
Otro ejemplo de vínculo temático que también incluye al Instituto de Ciencias Oceánicas es la pesca. Defeo explicó que la pesca «es un recurso subestimado», ya que juega un rol «superlativo» en la alimentación y la salud de las personas. Además, esta actividad está vinculada con aspectos sociales, que pueden verse en la diferencia entre pesca artesanal e industrial, “donde hay desigualdades y sectores postergados”.
Ana Meikle, referente del Instituto de Una Salud, planteó que en el instituto abordan el concepto de salud desde la dimensión humana, animal y ambiental. En ese sentido, indicó que pueden coincidir con los otros institutos en el estudio sobre temas como seguridad alimentaria o los efectos que pueden tener casos de zoonosis cuando afecta a grupos con distintos ingresos. Además, planteó que no quieren cooperar solamente con los cuatro institutos y explicó que buscarán trabajar con la comunidad, más allá del ámbito universitario. «Querer hacer la diferencia implica salir de tu zona de confort», afirmó
«Con Una Salud compartimos el enfoque sistémico de los sistemas de producción, distribución y consumo de alimentos, la relevancia del ambiente y la biodiversidad, aunque el foco sea diferente, ya que el Instituo de Una Salud se concentra en la interacción entre salud animal, humana y ambiental», explicó Dogliotti. Asimismo, señaló que «se abren oportunidades de cooperación y proyectos conjuntos a todos los niveles de los sistemas alimentarios porque el impacto de estos en la salud es central para su sostenibilidad».
Por su parte, Bertolotti indicó que «seguramente» los institutos trabajarán entre sí y que ya surgieron puntos de coincidencia en las reuniones que existieron. De todas formas, planteó que el objetivo de la iniciativa es «trascender» a los institutos y a la Universidad. «Esta apuesta institucional y presupuestal que tan trabajosa ha resultado debiera dar mucho mejores resultados que la mera interacción encapsulada entre los propios institutos. Esta nueva institucionalidad no debería convertirse en un fin en sí misma», concluyó.






